1.27.2007

A mis amigos, a mí

Los Necios consiguieron hacer de la necedad una forma de vida inteligente. A veces los refranes, en pose de ley física, aciertan: "Dios los cría y ellos se juntan". Había uno que siempre andaba con los refranes, con la física: "Virgencita, virgencita, que me quede como estoy", y es que su pelo era largo, tan largo que no podía resistir la tentación de tocar el suelo, y caía con la velocidad de un hilo, separando las partículas del aire. Era un chico hinchado por la cebada, con las cuerdas bocales también hinchadas de tanto hablar (siempre por encima del resto), virtuoso del violín, bella persona. Por otro lado estaba el de figura atlética pero con pocas dotes para el deporte. Se hartaba de humor negro, también bebía cerveza y ron, y siempre llevaba una chaquetita de pana, una chaqueta del pueblo pero sin el pueblo. Era un buen tío, un incomprendido en un mundo de demagogos. El tercero era tan grande, que verlo daba tanto pánico como ver el Sprint de Cuzco vacío, sin burritos, sin perritos ( América del Sur, EEUU). Lo que mejor hacía era acariciar, acariciar y acariciar, una vez lo hizo tan fuerte que rompió una cama. Grande y bueno, como los dos anteriores, amigos. Resultaba muy gracioso verlo al lado del último. Este último, tan Necio como los otros tres, tenía la barba y la estatura de un enano turco, fácil de pisar y de convencer. Era muy feliz, y quería que todos lo fuesen, muy felices, por eso pasaba el día quejándose, y poniendo morritos para las fotos. Estaba malcríado por ser el pequeño y le gritaban: "Cuando midas más de 1,45 m comerás huevos". Son muchas las cosas que contar, pero el tiempo escasea como terrorismo poético y sólo puedo decir que con sus experiencias crearon todos los refranes, e hiceron de Madrid una ciudad habitable.

4 comentarios:

Tito dijo...

Recuerda a los satélites pronecios... ¡¡¡Bratislava!!!

Ann dijo...

A mi me gusta el cuarto Necio, no sé por qué

Poeta Menor dijo...

Es que el último tiene un morbo especial...jejeje. Tengo que encargarte unos libros.

loko dijo...

Y sin los necios madrid no seria madrid,ni la universidad un lugar agradable, = que sin ellos yo no soy yo