3.08.2007

Día de la mujer trabajadora


Las amas de casa trabajan como se trabaja en una guerra, los amos de casa las aman sin menosprecios. ¿Y quién no las desea? Son tan tentadoras fuera del propio hogar, dentro de otro, tan madres y tan obscenas, alejadas de las modas y de carnes, por lo general, de desborde extrambótico. Cuando pienso en alguna, sin vestidos de verano, con ropa interior como un museo, y la imagen es más que una imagen, no puedo evitar el pecado, y su cuerpo se mueve con pechos y peso, grandes y grande, con marcas del primer diente de algún hijo enamorado, y es su pubis algo más que el entrecruce de piernas, y es su cara varias caras... reconozco en sus facciones a mi amigo, y aquel cuerpo alado repleto de goces, pasa a ser una roca que después de lanzada, vuelve a caer, y me golpea. Las amas de casa trabajan como se trabaja en una guerra, los amos de casa las aman sin menos precios.

2 comentarios:

taun dijo...

Las amas de casa, como muy bien has dicho, son una mezcla perfecta entre la Venus neolítica y Homer Simpson con peluca.

Gran blog, un abrazo.

Ángel dijo...

Esta entrada me ha recordado mucho, pero que mucho mucho, el estilo inenarrablemente barroco y recargadamente manierista de Juan Manuel de Prada, y si me apuras, del Juan Manuel de Prada de "Coños".

¿Puede ser?