3.07.2007

Proyecto de un libro de microcuentos

Vino a la vida en un autobús. Más tarde vivió en ese autobús. El niño contemplaba todo detrás de los cristales, detrás del cristalino de las ventanas los ojos del niño miraban y todo se veía. El niño que nació en un autobús y que después vivió en ese mismo autobús, preguntaba al conductor cuando pararían.

- Cuando sea necesario- era sabio el conductor.

Y el autobús paró con sus dos ocupantes. Y el niño bajó con sus dos piernas y sus dos ojos, pisó un suelo más lento, se mareó, vomitó y se frotó los ojos. Ya no había ventanas, pero el niño ya era viejo.

- Adiós conductor.

- No era necesario.

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