4.10.2007

Opinad

La ducha, sin nosotros, no es la misma.
Escucho su tic-tac de reloj de agua,
impaciente como el despertador
que me grita porque he dormido solo,
y las sábanas pesan como un mundo,
y fuera hace un frío de desagüe…


Ya te digo que la ducha no ha vuelto
a ser la misma desde que te fuiste,
que sólo acuden a ella viejos verdes
como musgo sobre tu piel de piedra,
de sirena de cloro y agua de grifo,
vaso para mis labios y su sed.


Y yo tampoco soy el mismo sin ti,
y hasta la factura del agua cambia,
haciéndose más pequeña en tu ausencia,
como todo. No sé si aguantaré
más tiempo sin ducharme, con olor
a esposo abandonado. Vuelve pronto.
.
.
.
.
De "Lo que cuentan mis hermanas"(Inédito) FJNL.

5 comentarios:

Manuel dijo...

yo q te voi a decir compadre!!!! un besote!

Ann dijo...

A veces creo que la ausencia se nota más que la presencia...
















Mi casilla de correo espera tus poemas.

JOSÉ MANUEL DÍEZ dijo...

El agua, como en Lorca, toma tintes carnales... Me gusta, paisano.

Un saludo

Mae dijo...

Este poema lo leíste para mí :-)

Francisco José Najarro Lanchazo dijo...

y te gustó?