5.03.2007

Dew

Hasta las aceras saben que te vas y dejan en sus surcos el agua sucia de la noche, caen los trenes como dientes de mendigos, y las ruedas, portadoras de tu ropa interior usada, se empeñan en pisarme los talones. Te vas de nuevo a tu ciudad, de nuevo me dejas descampado, indefenso ante las nubes de Claudio. Cuando llegues llámame, no importa la hora.

1 comentario:

campanilla dijo...

Jooo! me voy, me he ido pero vuelvo con ropa sin usar y con algun hueco en la maleta para que lo llenes de tooodos los buenos ratos que paso contigo, que por pocos que sean son mucho para mi. Ahora vuelvo a mi ciudad, como tu dices, y lleno sus calles de risitas "inocentes" que se acuerdan de ti a cada momento, en cada paso y lugar.