5.18.2007

Me voy

Hay días tan dolorosos que hasta las muerte parece una anécdota. Abrir los ojos nunca fue tan difícil, notar el peso de los párpados, la sombra de las cejas y el arañazo entreabierto de pestañas. Dar un paso implica en estos días darlo hacia atrás, sin más remedio. Porque en estos días hasta el caballo blanco de Santiago no conoce su identidad, no sabe de su dueño, de su color.

6 comentarios:

alma dijo...

Poeta, ¿donde vas?
¿Estas despierto?
Solo fue una pesadilla,abre la ventana el dia es radiante, deja que el sol cure tus heridas...

Mae dijo...

Comprendo esa sensación. La he vivido demasiadas veces.Más que irte, me digo quiero dormir, sin más.

Arwen dijo...

Uff, duro, pero la vida no lo es tanto, sólo nos enseñaron a verla negra, pero no lo es.

Arwen dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ginger dijo...

Ánimo poeta en todo lo que emprendas.
¡Mira qué maravilla has escrito en un día así!
Alégrate de ser poeta, porque de los días negros sacan la luz del verso.

Muchos besos, como siempre.

suntzu dijo...

Yo pasé unos cuantos meses de días así. Pero pasan...