6.01.2007

El Salvador

Todos habían muerto por culpa de la sequía. Nada quedaba, ningún ser vivo excepto él. Ni una gota de agua había en la Tierra más que la de su cuerpo. Pero él corrió levantando polvo, buscando la vida como un perro se precipita al agujero por un hueso. Era tan fuerte el calor que nada permaneció de él. Una nube sobre sus huellas. Existía, por tanto, aún algo de esperanza.

8 comentarios:

Jose dijo...

Si, he decidido volver a escribir después de que se me borrara todo lo que había hecho, me voy a presentar a un par de concursos, uno de poesía y otro de narrativa al que voy a presentar una historia corta. Lo que tengo puesto en el blog forma parte de ella. Bueno leeré tu blog diariamente e intentaré mantener el mío al dia,. Un abrazo.

Ginger dijo...

¡Enhorabuena! Esta entrada es la mejor que leo en mucho tiempo.
Es el tipo de prosa que me gusta.

Si pudiese escribirme, me gustaría ser algo así.

(pero una tiene sus limitaciones)

Besos

J.Riaño dijo...

Vale, no hay mucho, de todas maneras no lo he pasado al ordenador, cuando lo tenga te lo mando.

elgritodeltiempo dijo...

Aún quedaba esperanza. Dicen que es lo último que se pierde.
Yo no estoy muy de acuerdo con esa afirmación.
La verdad es que nunca estoy de acuerdo con la gente en general asi que no me hagais mucho caso.



gracias po tu visita!

taun dijo...

Allegro man non troppo, un poco maestoso. Bravissimo.

J.Riaño dijo...

Pako m has llamado esta trde? el numero 935886562 es tuyo?

Campanilla dijo...

Algo se me ocurre, pero no sé si te gustará... es un poco abstracto, aunq no sé como lo haré ni si qedará como quiero. Ya te contaré o enseñaré cuando lo haga.

Anónimo dijo...

Enhorabuena.