Por justificar (algo) la imagen del título

De tan
estrecho
que es este

mundo, cuelga mi piel de sus paredes.

Roza todo:
la luz que transparenta
al refundir la carne
las venas putrefactas,

el aire grande, inmóvil,
como grumos de harina,
profundos, en el agua.

Han dejado de crecer las montañas.

Los árboles encintos
nos envenenan con abortos de cicuta
mientras despluman pájaros
con su húmeda resina.

- Es estrecho este mundo
que me roza,
que hiere fuerte,
ya lo siento.




Francisco José Najarro Lanchazo