9.09.2007

Ha, ah, h

Tirarse al vacío, verterse en el aire a imitación del salto del tigre, es diferente en una ciudad que en un pueblo. Suicidarse desde un rascacielos después de subir en ascensor es más dícil que auto-matarse desde la azotea de una gran casa con grandes escaleras. Las calles tienen aceras. Los árboles las respetan. Aire de metacrilato. Ropa perfecta en caderas de plástico, pubis seco de color blanco. Corro. Alfombra con piel de tigre en el descansillo. Descanso. Salto. Tirarse al vacío, derramarse desde lo alto. ¡Ha, ah, h!

3 comentarios:

J.Riaño dijo...

Amigo que no hay quien te vea, cuando vuelvas quedas invitado a la barra de algún bar para hablar de canciones de viejos amigos.

Arwen dijo...

Yo sólo pruebo el salto del ángel en sueños, dónde sé que vuelo y me engancho a cualquier balcón o salto hacia otro lado...

Ginger dijo...

¡Ey! Creo que esto es bueno. ¡Pero bueno de verdad!