Casi comprendo a Larra

Las personas de gran tallaje quieren tener un tallaje normal. Si a un señor de 150 kilogramos se le diese la opción de perder peso hasta llegar a los 70 kilogramos (70000 gramos) mediante la ingestión de una pastilla milagrosa, el señor la cogería. Sin embargo, si ese ser humano de gran talla tuviese que ir a correr todas las mañanas, suprimer la comida que es la vida y la gloria, quedaría por siempre estancado en una talla XXXL. A mí me ocurre exactamente lo mismo con la vida. Si alguien con dotes narrativas me propusiera morir sin dolor alguno, de forma inesperada aunque esperada, yo diría que sí con la voz y con el pecho. A veces la vida crece tanto que casi llega a ser muerte, es su peso tan grande (más que el del señor que no pudo tomar la pastilla milagrosa) que uno no puedo más, sin embargo, suicidarse es un esfuerzo mayor que vivir. ¡Qué valiente fue Larra!¡Qué cobarde fue Larra!