Un buen poema para empezar el año

DENTRO

Como una lluvia blanca a media tarde,
así de leves son algunos besos.


Ha sonado el teléfono:
nos hablan de la muerte de un amigo.

Con lentitud volvemos a besarnos
y nos sorprende el modo de esa muerte
desde el propio lenguaje de la carne.
Besarse imaginando
el cadáver hallado en aquel piso.

Nos excita la muerte, tan cercana.
Y ver que no fue nuestro ese destino.

Ya se explica el deseo por sí mismo.

Parecemos ceniza de saliva.

No sabemos si afuera está lloviendo
o si tiemblan las cuerdas de la ropa.



De "La lenta construcción de la palabra", de Lorenzo Plana.