Hace tiempo lo corregí

La transexualidad de Ceres


Son tantos los paisajes que has cambiado
con tu luz y tu llanto de granada,
que no sé si llamarte
Cristina, Proserpina o sólo tiempo.

Las veletas se orientan con tu falda,
y giran las agujas en tu busca
como si fuesen los relojes brújulas
y el norte se escondiera en tu cadera.

Los gestos son reales y ficticios,
al igual que la imagen del espejo.

Como gesto apareces en las manos
del hombre que señala la ciudad
y dice: lloverá mañana siempre.

¿Quién si no tú podría transformar
en piojo amaestrado el porvenir?

Caminan los paisajes con sus gentes.


Francisco José Najarro Lanchazo