5.12.2008

Desde Polonia




Dos gotas


Los bosques ardían-

y ellos

en sus cuellos enredaban los brazos

como ramos de rosas


la gente corría a los refugios

él decía que su esposa tenía cabellos

en los que uno podía esconderse


cubiertos con una sola manta

musitaban impúdicas palabras

la letanía de los amantes


Si la cosa se ponía fea

saltaban en los ojos del otro

y los cerraban con fuerza


con tanta fuerza que no sintieron el fuego

que alcazaba sus pestañas


hasta el final fueron audaces

hasta el final fueron fieles

hasta el final fueron parecidos

como dos gotas

detenidas al borde de la cara


Zbigniew Herbert, de Informe desde la ciudad sitiada y otros poemas.

Traducción de Xaviero Ballester, Ediciones Hiperión s.l.

No hay comentarios: