Retraso

La aparición de mi primer libro va a retrarse unas semanas. Mientras tanto os dejo uno de los poemas que podréis leer en él,


Insomnio

Cuando llega la noche y el mar se esconde

y tiritan los barcos como sueños

y es una cuerda floja el horizonte,

sentencio que no son los trapecistas

hombres valientes sino pobres hombres,

fantasmas de hombres que por su materia

atraviesan los cuerpos sin quedarse.

(Lo atroz no es mi presencia tras mi muerte,

sí tu ausencia constante mientras dure).



Cuando llega la noche y tú te escondes

en el lado visible de mis párpados

y me tocas sin miedo la barriga

porque sabes que mientras duermo callo,

deseo el insomnio que nadie quiere,

el café que abrasa los intestinos,

que mantiene vivos a los amantes.

(Tú, y no la luz, acabas con la noche,

haces crecer los días si despiertas).



Francisco José Najarro Lanchazo, La vespa amarilla.