Chau

Hasta hoy no he podido escribir sobre su muerte. Alguna vez negué como Pedro. Me enteré desayunando en un bar, solo, esperando un tren, solo, pensando lo horrible que era viajar solo. Entonces la camarera puso la radio y supe que Benedetti ya no escribiría más y que aquello superaba cualquier soledad en cualquier bar. Y comencé a recordar sus poemas, los que me habían llevado a la poesía, con los que intenté conquistar a las chicas y animar a los amigos, todos los que memoricé sin darme cuenta. Entre ellos estaban estos haikus,


(6)los premios póstumos
se otorgan con desgana
y algo de lástima

(10)después de todo
la muerte es sólo un síntoma
de que hubo vida

(13) a nuestra muerte
no conviene olvidarla
ni recordarla

(32) puedo morirme
mas no acepto que muera
la humanidad

(82) van las muchachas
cada paso más lindas
y yo más viejo

(88) sólo un milagro
puede hacer de un velorio
dos carnavales

(115) cuando me entierren
por favor no se olviden
de mi bolígrafo

(131) pasan las horas
y ya nos queda un poco
menos de vida

(137) canción protesta
después de los sesenta
canción de próstata

(182) resucitar
es tan difícil como
morir con ganas
Mario Benedetti