Claudio Rodríguez me ha salvado con su muerte

Agradezco la muerte de Claudio Rodríguez como agradezco su obra, y perdón por decir que es mucho. Y es que cada día soporto menos a los poetas, excepto a mí, que ante tanto gilipollas uno se siente afortunado. Da igual que escriban desde el bar utilizando palabras como "follar" - no entienden que eso nada impacta, que lo duro está en la necesidad de una mujer de leer el evangelio -, borrachos, como si ello los elevase a algún sitio, - pensad que lo que os pasa es que tocáis el suelo-, da igual que reciten con corbatas -cuyo mejor uso estaría en el suicidio-, que sean jóvenes "las quejas a los mayores"- dicen- "nosotros somos buenos, vosotros estáis pasados", da igual también que sean viejos - mírame, sé que te has pagado una autoedición encubierta en una editorial de mal aliento-, da igual todo, que el único interés será el propio, y la única palmada, a los amigos.