Dime qué, David Leo García




David Leo García es un poeta joven, perdón, lo correcto es decir que David Leo es poeta y también joven. Pero joven de verdad, y poeta de verdad, disculpen, habría que decir que David Leo no es lo que en las bases de los premios literarios se considera joven y poeta, aunque sus publicaciones se deban a dichos premios. Resumiendo, David Leo García es joven, poeta y está hasta en la sopa. En la sopa su nombre junto a otros tantos de corta edad, y esto es lo que hace que aparezcan los paternalismos, los rumores, y las tonterías. Nada se diría con sus poemas entre los dedos y las pestañas.

En Dime qué no caben las dudas, y se debe al gran trabajo del poeta. Porque al leer sus poemas uno siente, físicamente, que le levantan la tapa de los sesos, como dijera Emily Dickinson. Lo siente porque hay ingenio bien llevado “| | | | | rayas que cuentan días en el muro / | | | | | que forman una reja. La que no.” y sentimiento inteligente “Te leo / con la uña /  las líneas de la mano, / vida sin fin o pentagrama de un aplauso / y el futuro nos abre un ventanal, / la transparencia de ser alguien.”; hay comunicación, emoción y, sin embargo, misterio: … Que quien muerda la fruta intuya el hueso – dice Leo García en una poética no incluida en este libro. Y gracias a ello, quien se acerque a este poemario hallará entretenimiento y reflexión.

Para resumir la temática de Dime qué podríamos utilizar la palabra SIMETRÍA, la unión que existe entre el verdugo y la víctima, los enamorados, el lector y el poeta, cómo ambas partes son indispensables y se completan, o cómo incluso el que se piensa libre de esquizofrenia es más de un hombre a la vez, un colectivo. 1, Hablar, 2, Estar y 3, Ser son los títulos de las 3 partes que componen el poemario (más una cuarta denominada 1 y ½, Fragmentos de un discurso enamo… ¿Qué?) y que ayudan a remarcar lo que ya se ha dicho que encierran estos versos, la profundidad de ser hombre y existir en un lugar controlado por un tiempo.

Con sonetos, con prosa poética, con verso libre y versículo, cortando palabras, jugando con siglas, imitando pintadas de pared o viendo una película mientras leemos, David Leo García hace humor y congoja. Saquen un hueco para Dime qué y comprobarán que es sólo el comienzo.


- DESAPARICIÓN -

Dos sordomudas en el asiento trasero de un taxi, hablando, luego una se peina con los dedos. El escaparte de los libros sagrados, en él se miran unos niños para saber quién es el más alto. Manuales apolillados sobre el cultivo y tratamiento de plantas exóticas. En el letrero móvil se lee XPOSICIÓN SOBRE LA M. Un temblor que no sirve para nada. Alguien escribe un mensaje: <<5 minutos>>. Secándose en la luz, un Sistema Solar pintado a la acuarela.

No conozco otra cosa que la vida. Tampoco desconozco otra cosa.

Hoy, aquí. Igual que aquí. Por aquí. Hasta aquí.



AFLUENTES

En ti comienzo cuando en mí terminas.