Alabalabala no es un país

Alaba la bala, decía el Sargento, izquierda-derecha, derecha-izquierda. Pero él gritó Avala la bala, y con la urgencia de las letras de ambulancia llegó su grito al otro lado de la trinchera, y leyeron Alaba la lava, y dispararon buscando el calor de sus adentros. Alabalabala no es un país.